El lunes 6 de julio de 2026, el Partido Laborista Británico, mediante una carta firmada por el parlamentario Noah Law, solicitó formalmente a la FIFA que posponga la suspensión de un partido impuesta al defensor inglés Jarell Quansah, hasta que finalice el Mundial 2026.
La petición surge tras la expulsión de Quansah durante el encuentro entre Inglaterra y México, y se fundamenta en la búsqueda de un trato equitativo entre las selecciones participantes. Law argumentó que la sanción debería diferirse, dado que la FIFA no aplicó una suspensión similar al jugador estadounidense Folarin Balogun tras su expulsión en circunstancias comparables.
El parlamentario enfatizó que la integridad del torneo depende de la aplicación uniforme de las reglas para todas las naciones. Subrayó que no sería justo que un jugador se beneficie de una suspensión aplazada mientras otro, en situaciones prácticamente idénticas, reciba un castigo inmediato.
Aunque reconoció que la tarjeta roja mostrada a Quansah fue una decisión correcta del árbitro, Law insistió en que la FIFA debe abordar este asunto con la máxima seriedad para preservar la justicia y la transparencia en el Mundial. Esta solicitud refleja la preocupación por mantener la igualdad en la competencia hasta la conclusión del torneo.

