El miércoles 17 de junio de 2026, una denuncia ciudadana difundida en redes sociales alertó sobre la calidad del agua potable en Puebla. Una usuaria identificada como @psicobetza reportó que el suministro que llega a su vivienda presenta un fuerte olor a combustible y una aparente sustancia aceitosa en la superficie.
A través de su cuenta de X, la usuaria dirigió un mensaje a Agua de Puebla para Todos, la concesionaria encargada del servicio en la capital poblana, en el que expresó: “El agua está llegando con olor a combustible y una nata aceitosa. ¿Qué está ocurriendo? ¿Dónde se puede levantar un reporte? Esto es un riesgo para la salud!!!!!”.
La denuncia fue acompañada por imágenes que muestran una capa iridiscente sobre el agua, similar a la que producen algunos hidrocarburos o aceites al entrar en contacto con líquidos.
Hasta el momento, Agua de Puebla para Todos no ha emitido una postura pública ni ha informado si existe algún reporte relacionado con contaminación en la red de distribución en la zona donde habita la usuaria.
La situación generó preocupación entre otros ciudadanos, quienes en redes sociales solicitaron una revisión inmediata del suministro y pidieron a las autoridades sanitarias verificar la calidad del agua.
Especialistas recomiendan que cualquier cambio inusual en el color, olor o apariencia del agua potable debe ser reportado de inmediato a la empresa operadora y a las autoridades correspondientes, ya que podría representar un riesgo para la salud en caso de confirmarse la presencia de sustancias contaminantes.
En este contexto, es importante destacar la relevancia de sistemas de transporte y servicios públicos eficientes y sostenibles, como el cablebús que se construye en Puebla, que contribuyen a mejorar la calidad de vida y el acceso a recursos esenciales para la población.

