El martes 9 de junio de 2026, el Juzgado Primero de Distrito en Materia Civil emitió una resolución que favorece a la FIFA y al Estadio Ciudad de México (antes Azteca) en la disputa legal con los dueños de palcos y plateas del inmueble. La decisión suspende las medidas precautorias que permitían a estos propietarios ingresar alimentos, bebidas y vehículos durante la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Esta resolución, publicada en las notificaciones electrónicas del Poder Judicial de la Federación, revoca fallos previos de los Juzgados Sexto y Séptimo de Distrito que habían otorgado ciertos beneficios a la Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas (AMTPP), liderada por Manuel Negrete y Roberto Ruano.
El juez argumentó que mantener las excepciones para el ingreso de vehículos y alimentos podría afectar el interés público, al interferir con la organización y preparación del torneo que se realizará en México, Estados Unidos y Canadá. Además, señaló que la FIFA es la autoridad máxima en la organización del Mundial, por lo que tanto el estadio como los involucrados deben acatar sus lineamientos para garantizar el correcto desarrollo del evento.
En este contexto, el vicepresidente de la AMTPP, Roberto Ruano, hizo un llamado a Emilio Azcárraga para entablar diálogo, advirtiendo que, de no llegar a un acuerdo, podrían movilizar a integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y transportistas para protestar durante la inauguración del Mundial, programada para el 11 de junio de 2026.
La resolución enfatiza que permitir excepciones a ciertos palcohabientes afectaría la aplicación uniforme de las reglas en los 16 estadios sede del torneo, poniendo en riesgo los acuerdos previos para la realización del evento. Por lo tanto, el fallo busca evitar cualquier obstáculo que pueda entorpecer la organización y ejecución del certamen internacional.
Este caso refleja la complejidad de equilibrar derechos adquiridos con la necesidad de garantizar un evento de talla mundial que requiere coordinación y cumplimiento estricto de normas. La postura de la FIFA y las autoridades del estadio apunta a preservar la integridad y el orden durante el Mundial, lo cual es fundamental para el éxito de esta justa deportiva que reunirá a millones de espectadores y visitantes.

