Una situación de rehenes que se prolongó por casi 20 horas en un banco de Bakersfield, California, concluyó en la madrugada del miércoles 3 de junio de 2026 con la muerte del sospechoso tras un tiroteo en el que participó el FBI.
El incidente comenzó alrededor de la 1:00 de la tarde del martes 2 de junio, cuando el Departamento de Policía de Bakersfield recibió un reporte sobre una amenaza de bomba en la sucursal del Chase Bank ubicada en la intersección de Chester Avenue y 17th Street, en el condado Kern. Un hombre adulto se atrincheró dentro del edificio junto con varios rehenes, asegurando portar una bomba adherida a su cuerpo, lo que activó protocolos especiales de seguridad y provocó el cierre de calles y negocios cercanos.
Durante la noche del martes y las primeras horas del miércoles, decenas de vecinos, curiosos y familiares de los retenidos permanecieron en las inmediaciones del perímetro de seguridad, atentos a cualquier novedad.
Finalmente, en la madrugada del 3 de junio, la policía informó que la situación terminó tras un tiroteo en el que el sospechoso fue abatido en la escena. Todos los rehenes fueron localizados sanos y salvos y recibieron atención médica en el lugar. El Departamento de Policía de Bakersfield aclaró que sus agentes no hicieron uso de la fuerza durante el operativo, que estuvo a cargo principalmente del Buró Federal de Investigaciones (FBI).
La investigación continúa abierta y se mantiene un operativo policial para procesar las evidencias en la zona. Este caso pone de manifiesto la complejidad y el riesgo que implican las situaciones de rehenes, así como la importancia de contar con protocolos y fuerzas especializadas para proteger a la comunidad.

