mayo 18, 2026

Masacre en Tehuitzingo, Puebla deja diez muertos, incluido un bebé, por presunto conflicto familiar

La madrugada del domingo, la comunidad de Texcalapa, en el municipio de Tehuitzingo, Puebla, fue escenario de una tragedia que ha conmocionado a la región y al país. Diez personas fueron asesinadas durante un ataque armado ocurrido en un rancho local, entre ellas una bebé de tan solo un mes de edad. De acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla, seis de las víctimas pertenecían a una misma familia y las otras cuatro eran trabajadores del lugar.

Idamis Pastor Betancourt, fiscal encargada de la investigación, señaló en entrevista que la principal línea de indagación apunta a un presunto ajuste de cuentas entre miembros de la familia propietaria del rancho. Asimismo, confirmó que las muertes de las cuatro mujeres serán investigadas bajo el protocolo de feminicidio, conforme a la legislación estatal y nacional, en reconocimiento de la gravedad y el contexto de violencia de género que persiste en el país.

Desde que se tuvo conocimiento de los hechos, la Fiscalía desplegó un equipo de ministerios públicos, peritos y agentes investigadores al sitio de la masacre. En el lugar, se encontraron numerosos elementos balísticos de grueso calibre, lo que da cuenta del nivel de violencia empleado por los agresores. Pastor Betancourt lamentó especialmente el fallecimiento de menores de edad y reiteró el compromiso de la institución para esclarecer el caso y hacer justicia a las víctimas.

Aunque la hipótesis de un conflicto familiar es la principal línea de investigación, la fiscal subrayó que no se descartan otras posibles motivaciones. Se están recabando testimonios de familiares, vecinos y personas cercanas a las víctimas para fortalecer la carpeta de investigación y brindar certeza a la opinión pública.

A pesar de los operativos conjuntos realizados por la Policía Estatal, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional desde las primeras horas posteriores al crimen, hasta el momento no se ha logrado la detención de ningún presunto implicado. Pastor Betancourt aseguró que el trabajo coordinado entre las fuerzas de seguridad continuará hasta dar con los responsables y evitar la impunidad, comprometiéndose a mantener informada a la sociedad sobre los avances del caso.

La masacre en Tehuitzingo representa un doloroso recordatorio de los desafíos que enfrenta el Estado mexicano en materia de seguridad, protección de derechos civiles y erradicación de la violencia. Las autoridades reiteraron su llamado a la colaboración ciudadana y a la denuncia, para fortalecer la cultura de la legalidad y el respeto a la vida en todas las comunidades del país.

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