En las últimas horas se difundió ampliamente un video en el que José Alfredo T., principal sospechoso del ataque armado en un rancho de Tehuitzingo, Puebla, hace declaraciones sobre su vida personal y sus motivaciones. En el material, grabado en un lugar alejado del municipio donde ocurrió el homicidio múltiple, el individuo reconoce haber estado involucrado en el consumo de drogas y alcohol, y atribuye parte de su situación a la relación con sus padres.
De acuerdo con sus palabras, José Alfredo T. señala que sus padres le impusieron una carga de trabajo excesiva, lo que, según afirma, lo llevó a adoptar conductas autodestructivas. En el video justifica sus acciones alegando que “tuvo que tomar medidas más allá de lo normal”, haciendo referencia a las circunstancias familiares. Estas declaraciones han generado indignación y debate entre la opinión pública, particularmente en torno a la influencia de las dinámicas familiares y las adicciones en la conducta de los individuos.
Tras la difusión de la grabación, las autoridades han ampliado la investigación para considerar la hipótesis de una posible venganza. Se ha mencionado que la familia, presuntamente, había internado a José Alfredo T. en un centro de rehabilitación, lo que podría haber motivado el ataque.
Cabe destacar que, hasta el momento, no hay personas detenidas por el homicidio de diez personas, entre ellos seis miembros de la familia propietaria del rancho ubicado en la localidad de Texcalapa, así como cuatro trabajadores que se encontraban en el lugar al momento de los hechos. Las autoridades continúan con las indagatorias para esclarecer lo sucedido y llevar a los responsables ante la justicia.

