mayo 18, 2026

La OMS declara emergencia mundial por brote de ébola en la República Democrática del Congo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional tras el fallecimiento de cerca de 80 personas por un brote de virus Ébola en la República Democrática del Congo. La decisión de la OMS, anunciada el sábado 17 de mayo de 2026, responde a la rápida expansión de casos y la elevada tasa de mortalidad asociada a esta enfermedad en la región.

El brote fue identificado inicialmente en la provincia nororiental de Ituri, en la República Democrática del Congo, también conocida como Congo-Kinsasa. Según reportes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), hasta el domingo se habían registrado más de 330 casos sospechosos y cerca de 90 muertes. De estos, solo 10 casos han sido confirmados por pruebas de laboratorio como vinculados definitivamente al virus. Además, Uganda confirmó dos casos adicionales.

El virus responsable de este brote pertenece a la especie Bundibugyo, una variante poco común del ébola para la cual no existen, hasta el momento, vacunas ni tratamientos específicos. Esta especie fue identificada por primera vez en 2007 en Uganda y ha causado brotes esporádicos y mortales desde entonces. Su periodo de incubación puede variar entre dos y 21 días, y las personas no suelen ser contagiosas hasta que presentan síntomas, lo que complica la detección y el control.

La transmisión del ébola se produce mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas, vivas o fallecidas, así como con objetos contaminados como ropa o material médico. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolores musculares y fatiga, seguidos por vómitos, diarrea y hemorragias en las fases avanzadas.

El impacto del brote ha sido agravado por las dificultades en la respuesta internacional. La reciente salida de Estados Unidos de la OMS y el cierre de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) han reducido la capacidad de respuesta global frente a emergencias sanitarias de esta magnitud. Expertos y exfuncionarios han señalado que estos cambios pueden haber retrasado la detección y la contención del brote actual.

El virus del Ébola ha causado varios brotes graves desde su descubrimiento en 1976. Entre los más recientes, en 2019, la República Democrática del Congo enfrentó un brote que resultó en casi 3,500 casos y cerca de 2,300 muertes, mientras que la epidemia de África Occidental entre 2014 y 2016 dejó más de 28,600 enfermos y más de 11,300 fallecidos, convirtiéndose en la peor en la historia registrada de la enfermedad.

Actualmente, la OMS y otras organizaciones internacionales trabajan para contener el brote, proteger a las comunidades afectadas y avanzar en el desarrollo de nuevas vacunas y tratamientos. Sin embargo, la falta de recursos, la inestabilidad regional y la limitada infraestructura sanitaria continúan representando desafíos significativos para el control eficaz del ébola y la protección de la salud pública global.

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