Un juez federal vinculó a proceso a Marilyn Cote el viernes 3 de julio de 2026 por el delito de suministro de narcóticos, imponiéndole prisión preventiva por dos meses. Con esta resolución, la mujer conocida como falsa psiquiatra acumula ya diez procesos penales en su contra.
La Fiscalía General de la República acusó a Cote de prescribir medicamentos controlados sin contar con título ni cédula profesional, conducta que el Código Penal Federal sanciona con hasta diez años de prisión. En audiencias anteriores, la defensa de Cote intentó negociar acuerdos económicos para reparar el daño a las víctimas, pero debido a la falta de recursos económicos de la acusada, dichas negociaciones fueron canceladas.
Este nuevo proceso se suma a otras nueve causas penales que enfrenta por usurpación de profesión y amenazas. Marilyn Cote permanece recluida en el penal femenil de Ciudad Serdán desde el 21 de noviembre de 2024, cuando fue detenida en Tlaxcala al intentar evadir a la justicia.
Durante varios años, Cote se hizo pasar por psiquiatra certificada y atendió en su clínica “Neuropsychology: Clinic Marilyn Cote”, la cual fue clausurada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) el 7 de noviembre de 2024 debido a irregularidades graves. Cobraba hasta 1,400 pesos por consulta y prometía curar la depresión en ocho días.
La Secretaría de Educación Pública confirmó que Marilyn Cote no contaba con ninguna cédula profesional en áreas de la salud; su formación es en derecho y criminología. Según sus representantes legales, varios pacientes empeoraron tras seguir los tratamientos con fármacos controlados que ella recetaba. Dos de los casos judicializados ocurrieron en 2019 en la colonia Azcárate y en agosto de 2024 en Torres Médicas II, San Andrés Cholula.
El caso cobró relevancia nacional tras ser expuesto por la cuenta “Charlatanes Médicos” en la red social X y por denuncias de mujeres poblanas que acudieron a su consultorio por problemas de salud mental.
Recientemente se informó que Marilyn Cote consultaba también al interior del Centro Penitenciario Femenil de Ciudad Serdán, donde era vista como una mujer pacífica que daba consejos a las internas. Sin embargo, con este nuevo proceso, podría enfrentar hasta diez años de prisión.

