La alcaldesa morenista de Cuautitlán, Estado de México, Juana Carrillo, asistió el martes 30 de junio de 2026 al Estadio Azteca para presenciar el partido de la Selección Mexicana contra Ecuador desde una zona exclusiva, cuyos boletos tienen un costo aproximado entre 100 mil y 150 mil pesos.
Durante su estancia en el estadio, la presidenta municipal realizó dos transmisiones en vivo desde sus redes sociales, donde mostró su ubicación cercana a la cancha y portaba una camiseta verde. En una de estas transmisiones, usuarios la cuestionaron por acudir a un espacio tan costoso, a lo que respondió que estaba trabajando y leyendo los comentarios.
Entre las críticas que recibió se encontraban mensajes como “Acá ahogándonos”, “Disfruta lo robado” y señalamientos sobre fallas en semáforos instalados en su municipio. A pesar de ello, Carrillo continuó compartiendo videos y fotografías, incluso durante el festejo y el primer gol de México.
Estas acciones contrastan con el llamado a la austeridad realizado por la jefa del Ejecutivo federal, Claudia Sheinbaum, quien ha exhortado a los funcionarios públicos a no acudir a zonas exclusivas o palcos VIP en eventos deportivos. La mandataria incluso renunció a su lugar en el Estadio Azteca y lo cedió a una deportista, además de prohibir que los servidores públicos se quedaran con boletos para el Mundial debido al alto costo de las entradas.
Este episodio pone en evidencia las tensiones entre las políticas de austeridad promovidas desde el gobierno federal y las conductas de algunos funcionarios locales, en un contexto donde la transparencia y el uso responsable de recursos públicos son temas prioritarios para la ciudadanía.

