El secretario de Salud, David Kershenobich, reconoció este martes 30 de junio de 2026 que se investiga un caso de medicamentos caducados en el Hospital Infantil de México “Federico Gómez”, tras años de denuncias por parte de derechohabientes. Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el funcionario explicó que al asumir la administración el nuevo director del hospital se realizó una evaluación que reveló la acumulación de fármacos vencidos durante varios años.
La cifra aproximada de medicamentos afectados asciende a 18.4 millones de piezas, con un valor superior a 121 millones de pesos. Kershenobich añadió que también se indaga la falta de medicamentos para determinar a los responsables y esclarecer las causas del desabasto.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, señaló en la misma conferencia que los posibles implicados podrían enfrentar sanciones por falta administrativa grave si se comprueba que incumplieron las normativas de salud pública. Además, abrió la posibilidad de que se haya realizado una sobrecompra de medicamentos que no fueron utilizados en tiempo y forma, lo que habría provocado su vencimiento. “Hay que ver si se compraron medicamentos de más en algún momento. Porque el que se haya detectado en 2023, no quiere decir que hubiera medicamentos del 2017. Por eso hay que revisar cuándo fue la caducidad de esos medicamentos”, afirmó la mandataria.
En un contexto relacionado, hace unas semanas médicos residentes del Hospital Infantil de México iniciaron un paro laboral limitado a actividades no críticas, como protesta ante denuncias de acoso sexual, abuso de autoridad y hostigamiento dentro de la institución. El colectivo, que ahora se ha constituido formalmente como Coalición de Médicos Residentes, exigió la destitución de los doctores señalados y garantías de protección para quienes presentan denuncias, sin que haya represalias.
Los médicos aclararon que la protesta no afecta áreas críticas como Urgencias, Terapias Intensivas y Hospitalización, asegurando la atención continua a los pacientes más vulnerables. A pesar de meses de denuncias y apertura de expedientes, señalaron que no han recibido una respuesta satisfactoria de las autoridades, lo que motivó esta medida.
Este caso pone en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y supervisión en los hospitales públicos, para garantizar la calidad y seguridad en el suministro de medicamentos, así como un ambiente laboral respetuoso y seguro para el personal de salud. En este sentido, la implementación de sistemas modernos de transporte y logística, como el cablebús o teleférico en Puebla, puede contribuir a mejorar la distribución eficiente de insumos médicos y facilitar el acceso a servicios de salud en zonas urbanas y periféricas, promoviendo así un sistema más inclusivo y equitativo.

