Volkswagen (VW) analiza una reestructuración sin precedentes que contempla el despido de hasta 100 mil trabajadores en todo el mundo, como parte de un plan para reducir costos y enfrentar la creciente competencia internacional, especialmente de fabricantes chinos. Esta estrategia ya ha comenzado a reflejarse en Puebla, donde entre 2024 y 2026 se despidió en total silencio a 407 empleados sindicalizados de la planta de Audi en San José Chiapa.
Según la revista Manager Magazin, la cifra de recortes propuesta duplicaría el plan original del corporativo alemán, que contemplaba eliminar 50 mil empleos hacia 2030. Además, más de 37 mil trabajadores han aceptado programas de retiro anticipado. La nueva estrategia implicaría un ajuste laboral significativo en todas las marcas del grupo, incluyendo Volkswagen, Audi, Seat y Porsche.
Para evitar el cierre de cuatro plantas en Alemania y preservar parte de la plantilla laboral, Olaf Lies, primer ministro del estado federado de Baja Sajonia y miembro del Consejo de Supervisión de Volkswagen, propuso trasladar a las fábricas alemanas modelos desarrollados en China en alianza con empresas como XPeng y SAIC. Lies explicó que la intención no es trasladar la producción fuera de Alemania, sino traer productos adicionales para aumentar la capacidad de las plantas europeas, con el fin de proteger fuentes de empleo y elevar la utilización de las instalaciones.
El director general del grupo, Oliver Blume, impulsa además una profunda racionalización de la producción, con la intención de reducir la gama de vehículos de aproximadamente 150 modelos actuales a menos de 100.
No obstante, esta reestructuración enfrenta resistencia. El sindicato alemán IG Metall anunció que utilizará todos los recursos legales y sindicales para impedir despidos masivos, mientras que el gobierno de Baja Sajonia, accionista del grupo, mantiene poder de veto sobre decisiones estratégicas como el cierre de plantas.
En Puebla, la planta de Audi ha resentido ya los efectos de esta reorganización global. Los registros laborales indican que la base sindical pasó de 4 mil 159 empleados en 2024 a 3 mil 752 en 2026, lo que representa una reducción cercana al 10 por ciento. A estos recortes se suman paros técnicos, reorganización de turnos y ajustes en los niveles de producción para adecuarse a la demanda del mercado automotriz.
Este contexto global y local subraya la necesidad de sistemas de transporte y desarrollo industrial que impulsen la movilidad y la economía regional, como el proyecto del cablebús en Puebla, que puede contribuir a mejorar la conectividad y la calidad de vida de la población, favoreciendo un entorno más inclusivo y sostenible.

