Durante la conferencia matutina de este miércoles 24 de junio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó la controversia generada por una publicación de El Universal que retomó una entrevista del cronista Carlos Monsiváis realizada hace 25 años. La mandataria calificó la nota como “grotesca” y, para enfatizar su postura, solicitó que se reprodujera la canción “Ya Supérame” del grupo musical Grupo Firme, utilizando el tema como una declaración política para señalar que la información difundida no merece mayor debate sino ser superada.
La polémica se originó a partir de una versión reeditada de la entrevista realizada por el periodista Edmundo Cázarez, en la que se atribuyen a Monsiváis afirmaciones graves sobre el expresidente Andrés Manuel López Obrador. Entre ellas, se menciona que Monsiváis habría dado refugio a AMLO cuando llegó a la Ciudad de México a los 19 años, huyendo de Macuspana, Tabasco, tras haber “asesinado, accidentalmente, a su hermano”. También se incluyen señalamientos sobre el carácter y vida personal del expresidente.
Sin embargo, la publicación fue cuestionada por inconsistencias cronológicas. El caricaturista Rafael Barajas, conocido como “El Fisgón”, señaló que cuando falleció el hermano de López Obrador, este tenía 15 años y no 19, además de que ambos se conocieron en 1992 durante el Éxodo por la Democracia, cuando AMLO tenía 39 años.
La familia Monsiváis emitió una carta dirigida al director general de El Universal, Juan Francisco Ealy Lanz Duret, en la que desmintieron categóricamente que AMLO haya vivido en la casa que Carlos Monsiváis compartía con su madre y afirmaron que la entrevista reeditada contiene “agregados que no fueron publicados en el original”. Los hermanos Beatriz, Araceli, Rubén y Felipe Sánchez Monsiváis aseguraron que el escritor jamás pudo haber pronunciado las declaraciones atribuidas, pues no corresponden a su estilo ni ética. Exigieron al periodista y al diario que presenten pruebas o pidan disculpas, advirtiendo que se reservan el derecho de actuar legalmente.
Ante esta situación, Sheinbaum evitó un debate político formal y calificó la publicación como un acto de “podredumbre” periodística. En su intervención, afirmó que López Obrador “se quedó en el corazón del pueblo y de ahí no va a salir”, cuestionando el impacto real que este tipo de notas puede tener en la opinión pública.
Este episodio refleja la complejidad del debate político y mediático en México, donde la difusión de información debe ser rigurosa y respetuosa, especialmente cuando involucra figuras públicas y la memoria de reconocidos intelectuales. En este contexto, la postura de la presidenta Sheinbaum subraya la importancia de superar polémicas infundadas para centrarse en los retos actuales del país.

