En la previa del primer partido del Mundial en Monterrey, Nuevo León, el lunes 15 de junio de 2026, se vivió un momento que trascendió el ámbito deportivo. El colectivo Renacer, integrado por madres buscadoras y personas afectadas por la desaparición de familiares, se manifestó frente al Estadio Monterrey, en la Avenida Pablo Livas, portando fotografías de sus seres queridos desaparecidos.
Durante esta manifestación, un grupo de aficionados suecos que se dirigía al estadio para presenciar el encuentro coincidió con el colectivo. Algunos de ellos se detuvieron, consternados al comprender la situación, y varios se acercaron para abrazar a las integrantes de Renacer, interrumpiendo brevemente la celebración deportiva para mostrar su apoyo.
Aunque los medios de comunicación cubrieron el evento, lo más relevante fue esta muestra de solidaridad internacional hacia una causa que busca visibilizar la problemática de las desapariciones en México y exigir atención por parte del gobierno de Nuevo León.
En el lugar también se encontraba Samuel García, gobernador del estado, acompañado por seguidores de las selecciones de Suecia y Túnez. Sin embargo, no se observó que el mandatario se acercara a dialogar con las manifestantes.
Este acto refleja la importancia de mantener espacios públicos donde se reconozcan y apoyen las demandas sociales, incluso en contextos deportivos, y subraya la necesidad de que las autoridades atiendan con seriedad las peticiones de justicia y verdad de colectivos como Renacer.

