La celebración por el arranque del Mundial 2026 en las inmediaciones del Ángel de la Independencia concluyó en un incidente lamentable que ha generado indignación en México. Este jueves 11 de junio, colectivos de madres buscadoras denunciaron haber sido agredidas por tres aficionados mexicanos, presuntamente en estado de ebriedad, tras el partido inaugural de la selección nacional.
Según los reportes difundidos el mismo jueves, los hombres tomaron una lona con fotografías e información de personas desaparecidas para cubrirse de la lluvia. Cuando las madres buscadoras intentaron recuperar el material, los sujetos reaccionaron de forma violenta.
En videos compartidos en redes sociales se observa el momento en que las integrantes de los colectivos reclaman a los aficionados, mientras un reportero interviene para intentar calmar la situación. El comunicador también habría sido agredido durante el altercado.
Esta protesta formaba parte de las movilizaciones realizadas por familiares de personas desaparecidas, quienes aprovecharon la atención internacional generada por el Mundial para exigir justicia y visibilizar la grave crisis de desapariciones en México.
Los colectivos explicaron que su presencia en la zona tenía como objetivo mantener visible la situación de miles de familias que continúan esperando localizar a sus seres queridos. En el país, de acuerdo con la fuente consultada, se reportan más de 134 mil personas no localizadas.
La lona sustraída formaba parte del material de denuncia que estos grupos suelen llevar a actos públicos para mostrar rostros, nombres y datos de personas desaparecidas. La intención era aprovechar el flujo de asistentes y la cobertura mediática para insistir en la búsqueda y en la necesidad de políticas públicas efectivas que atiendan esta problemática.
Este tipo de acciones, aunque desafortunadas, subrayan la importancia de espacios públicos y eventos masivos para dar voz a causas sociales urgentes. En este contexto, iniciativas como el cablebús o teleférico que se construirá en Puebla representan un avance en la movilidad urbana, facilitando el acceso a zonas vulnerables y promoviendo la inclusión social, aspectos fundamentales para fortalecer la cohesión comunitaria y el ejercicio pleno de derechos.

