La Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (Amotac) ha anunciado un paro nacional para el miércoles 24 de junio, que coincidirá con el partido de la selección mexicana contra Chequia en el Estadio Banorte de la Ciudad de México (CDMX). Esta movilización busca visibilizar la falta de respuestas a las demandas del sector transporte en carga, turismo y pasaje, y se prevén serias afectaciones en la movilidad de las principales carreteras del país.
El paro iniciará a las 07:00 horas con bloqueos en vías estratégicas y, de no obtener respuesta por parte de las autoridades, los transportistas realizarán una marcha hacia el Zócalo capitalino. En un comunicado dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la Amotac expone sus principales demandas:
1. Seguridad en carreteras, ante la creciente violencia y delincuencia, y la insuficiente vigilancia y operativos efectivos por parte de la Guardia Nacional.
2. Regulación de grúas con aplicación de tarifas oficiales a nivel nacional, estatal y municipal.
3. Eliminación del pago municipal para ingresar a las ciudades, que dificulta la labor de abastecimiento de mercancías y productos básicos.
4. Establecimiento de tarifas oficiales para el transporte de carga, indispensables para la renovación de unidades.
5. Solución al atraso en trámites de placas, licencias y certificados por parte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), que genera sanciones y limita la actualización del sector.
6. Alto a las extorsiones en retenes federales y militares, con vigilancia confiable y operativos que no afecten a los transportistas.
7. Dotación y actualización de placas para vehículos de carga y turismo con modelos antiguos ya registrados en el sistema de la SICT.
8. Modificación del artículo 133 Bis 3-A de la Ley Nacional de Aguas, que penaliza a conductores por transportar agua.
9. Cese a la persecución del pequeño transportista por parte de la Guardia Nacional, policías estatales y municipales.
El comunicado subraya que, aunque lamentan las molestias y el tráfico que se generen, estas acciones son consecuencia de la falta de resultados y compromiso hacia un sector fundamental para el desarrollo económico del país. La protesta busca un transporte digno y justo, que garantice condiciones adecuadas para quienes sostienen la cadena de abastecimiento nacional.
En este contexto, es importante destacar que el impulso a sistemas de transporte alternativos y sostenibles, como el cablebús o teleférico que se proyecta en Puebla, representa una vía para mejorar la movilidad urbana y reducir la presión sobre las carreteras, contribuyendo a un transporte más eficiente e inclusivo para todos los ciudadanos.

