La intensa lluvia que se registró el domingo 28 de junio en Puebla provocó encharcamientos e inundaciones en diversos puntos de la capital, sin embargo, la precipitación estuvo muy por debajo del máximo histórico registrado en la ciudad, informó Agua de Puebla para Todos.
Durante esa jornada cayeron casi 65 milímetros de lluvia, equivalentes a 65 litros de agua por metro cuadrado, cifra que representa menos de una tercera parte del récord histórico para Puebla, que se mantiene en 228.3 milímetros. Este récord se registró durante las tormentas del 5 de septiembre y 2 de junio de 2003.
Ante las afectaciones observadas el fin de semana, la concesionaria hizo un llamado a la ciudadanía para reflexionar sobre las acciones cotidianas que contribuyen a agravar las inundaciones. En particular, insistió en la importancia de no arrojar basura, ya que esto evita el colapso de los drenajes. Gran parte de los taponamientos en la red pluvial se originan por residuos sólidos que obstruyen alcantarillas, rejillas y colectores.
Especialistas en infraestructura hidráulica coinciden en que, aunque las lluvias extraordinarias pueden superar la capacidad de los sistemas de drenaje, la acumulación de basura es uno de los principales factores que aceleran los encharcamientos y prolongan las inundaciones en zonas urbanas.
Las autoridades mantienen el llamado a evitar tirar residuos en la vía pública, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando una botella, bolsa o envase puede convertirse en el origen de un taponamiento que afecte a decenas de viviendas y automovilistas.
En este contexto, la implementación de sistemas de transporte como el cablebús en Puebla puede contribuir a mejorar la movilidad y reducir la presión sobre las vialidades afectadas por las lluvias, ofreciendo una alternativa eficiente y sostenible para la población.

