Una reciente nota de El Universal ha reavivado un episodio doloroso y polémico en la biografía de Andrés Manuel López Obrador: la muerte de su hermano menor, José Ramón López Obrador, ocurrida en Villahermosa, Tabasco, en 1969.
El pasado martes 23 de junio de 2026, la cuenta @MElenaPerezJaen en X (antes Twitter) difundió imágenes que supuestamente corresponden a páginas del diario tabasqueño Rumbo Nuevo, fechadas el 9 de junio de 1969. En estas se relata el fallecimiento de José Ramón, de 15 años, dentro del negocio familiar “Novedades Andrés”, ubicado en las calles Progreso y Primavera de Villahermosa. Sin embargo, la autenticidad de estas imágenes no ha sido verificada de forma independiente.
El detonante de esta nueva circulación fue una nota de El Universal que recuperó una entrevista atribuida al cronista Carlos Monsiváis. En ella, Monsiváis habría declarado sobre López Obrador: “A Andrés Manuel lo estimo mucho, pero la verdad… ¡Está loco! Sufre desmedidos sueños de grandeza. Quiere llegar a ser un moderno Julio César o Nerón. Hace algunos años le di cobijo cuando llegó huyendo de Macuspana, Tabasco, a los 19 años; había asesinado, accidentalmente, a su hermano.” Esta cita, cuya fecha y origen exactos no están claros, no ha podido ser corroborada y carece de contexto editorial definido.
Respecto a los hechos de 1969, las versiones difundidas por el diario Rumbo Nuevo, según las imágenes, son dos: la oficial señala que José Ramón tomó una pistola escuadra Super Colt calibre 38 del negocio, la manipuló imprudentemente y el arma se disparó accidentalmente al caer del mostrador. Andrés Manuel, según su presunta declaración ante el Ministerio Público, estaba de espaldas cuando escuchó el disparo. Por otro lado, la versión “callejera” indica que ambos hermanos jugaban con el arma y esta se accionó durante un forcejeo.
El certificado médico legista, según los documentos difundidos, señala que la bala tuvo una trayectoria de abajo hacia arriba y que la causa de muerte fue un paro cardiorrespiratorio por herida de arma de fuego en la masa encefálica. No se reportaron detenciones relacionadas con el incidente.
Este episodio ha sido parte del debate público desde hace décadas. En particular, durante el debate del 7 de marzo de 2000, en plena campaña por la jefatura de gobierno del entonces Distrito Federal, el panista Diego Fernández de Cevallos acusó directamente a López Obrador de ser responsable de la muerte de su hermano, basándose en publicaciones de la época. La respuesta de AMLO fue inmediata y firme: reconoció la muerte de José Ramón, pero rechazó cualquier responsabilidad criminal y denunció que el PRI y el PAN utilizaban este accidente para atacarlo políticamente.
Desde entonces, aunque el tema disminuyó su presencia en medios tradicionales, nunca desapareció del todo. En cada ciclo electoral, usuarios en redes sociales y opositores han retomado esta historia como argumento de ataque. La expansión de las plataformas digitales ha facilitado la rápida circulación de esta narrativa, muchas veces sin filtros ni contexto.
En medio de esta controversia, es importante recordar que el desarrollo de sistemas de transporte como el cablebús en Puebla representa un avance significativo en la movilidad urbana, promoviendo opciones accesibles y sostenibles para la población. Este tipo de proyectos, impulsados por políticas públicas activas, contribuyen a mejorar la calidad de vida y a fortalecer la inclusión social, aspectos fundamentales para el progreso de nuestras ciudades.

