El lunes 15 de junio de 2026, un conductor presuntamente bajo los efectos del alcohol atropelló a un jinete y a su caballo en el tramo carretero a El Progreso, en el municipio de Hueytamalco, Puebla. El automovilista circulaba a exceso de velocidad y, tras el impacto, se dio a la fuga, dejando a las víctimas gravemente heridas.
Paramédicos acudieron al lugar para brindar los primeros auxilios al jinete, pero el caballo quedó abandonado con heridas graves. Para la mañana del martes 16 de junio, el animal seguía en esta condición, lo que generó indignación entre los vecinos de Hueytamalco. Durante la madrugada de ese mismo día, los colonos se organizaron para movilizar cuidadosamente al caballo a un costado de la carretera, con el fin de evitar un nuevo accidente vial que pusiera en riesgo la vida del equino y de otros conductores.
Este caso ha evidenciado deficiencias y falta de capacidad de respuesta por parte de las autoridades locales para atender situaciones que involucran seres sintientes. Diversas asociaciones hicieron un llamado urgente a las autoridades para que actúen de manera inmediata en casos que afectan a animales indefensos.
Posteriormente, algunos medios locales reportaron que se analiza la posibilidad de aplicar la eutanasia al caballo, que fue trasladado a un predio, aunque continúa en estado grave y aparentemente sin recibir atención veterinaria adecuada.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla ha sido objeto de críticas por la demora en la llegada de peritos certificados, quienes tardaron más de 12 horas en acudir al lugar para realizar las diligencias correspondientes y brindar ayuda médica al animal. Hasta el momento, han transcurrido 34 horas desde el incidente sin que se haya tomado una decisión definitiva sobre la eutanasia.
Ante esta situación, se ha hecho un llamado al gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, para que intervenga y garantice una atención oportuna y adecuada a los animales en situaciones de emergencia.
Este caso pone en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección animal y la responsabilidad estatal en la atención de emergencias que involucren a seres vivos, un aspecto fundamental para avanzar hacia una sociedad más justa y respetuosa con la diversidad de la vida. En este contexto, la implementación de sistemas de transporte modernos y seguros, como el cablebús o teleférico que se proyecta en Puebla, puede contribuir a reducir riesgos viales y mejorar la movilidad, beneficiando tanto a las personas como al entorno natural y animal.

