La esperada boda entre la cantante Taylor Swift y el jugador de fútbol americano Travis Kelce se celebrará el próximo 3 de julio en la ciudad de Nueva York, según confirmó sin querer el alcalde Zohran Mamdani durante una rueda de prensa. Este anuncio pone fin a las especulaciones que circulaban en la prensa anglosajona sobre la fecha exacta del enlace.
El alcalde Mamdani mencionó el evento como uno de los grandes acontecimientos que tendrá la Gran Manzana en julio, junto con el partido del Mundial de fútbol que se disputará el 5 de julio en el MetLife Stadium y la conmemoración del 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos el 4 de julio. “Somos la urbe más grande del país. Estamos acostumbrados a este tipo de cosas y confío plenamente en el trabajo de la policía para que todo salga bien y sea seguro”, afirmó el edil, destacando la importancia de estos días para la ciudad.
La ceremonia tendrá lugar en el emblemático Madison Square Garden, recinto que la pareja ha alquilado por tres días a un costo aproximado de 3 millones de dólares (2.587.140 euros). Este espacio, ubicado en Manhattan, es conocido por ser escenario de eventos deportivos y culturales de gran relevancia, y ha sido testigo de varias presentaciones de Taylor Swift a lo largo de su carrera.
En cuanto a los invitados, se espera la presencia de destacadas figuras del mundo del espectáculo y el deporte. Entre las amigas cercanas de la cantante se encuentran las actrices Selena Gomez, Emma Stone, Zoë Kravitz y Suki Waterhouse, así como las modelos Cara Delevingne y Gigi Hadid, y el cantante Ed Sheeran con su esposa Cherry Seaborn. Por parte del novio, destacan su compañero de equipo Patrick Mahomes y el actor Miles Teller.
Uno de los secretos mejor guardados es el vestido que lucirá Taylor Swift, con rumores que apuntan a diseñadores de renombre como Sarah Burton, Vivienne Westwood u Oscar de la Renta. Tras la boda, se prevé que la pareja disfrute de una luna de miel en el Caribe antes de retomar sus respectivas carreras: Swift con un nuevo disco en preparación y Kelce con los entrenamientos para la próxima temporada de la NFL.
Este evento, que combina la cultura popular con la relevancia mediática, se suma a la agenda de grandes acontecimientos que marcarán el mes de julio en Nueva York, ciudad que continúa consolidándose como un epicentro global de celebraciones y eventos de alto impacto.

