El caso del denominado “Tirador de la Atlixcáyotl” continúa generando preocupación en Puebla. Este domingo 7 de junio de 2026 se registró un nuevo ataque contra un automovilista que circulaba por la Vía Atlixcáyotl, elevando a nueve el número de incidentes atribuidos al agresor que desde hace semanas mantiene en alerta a conductores y autoridades locales.
Según el reporte difundido en redes sociales, los hechos ocurrieron alrededor de las 19:15 horas. El conductor escuchó un ruido extraño mientras avanzaba por la vialidad, pero fue hasta que descendió de su vehículo cuando descubrió que una bala había impactado la carrocería a escasos centímetros del tanque de gasolina. Afortunadamente, en esta ocasión no se reportaron personas lesionadas, aunque el incidente volvió a encender las alarmas debido al riesgo potencial que representa un disparo en esa zona del automóvil.
Hasta la semana pasada, la Secretaría de Seguridad Pública reconocía oficialmente al menos ocho ataques contra automovilistas en la Vía Atlixcáyotl y zonas cercanas. Francisco Sánchez González, titular de la dependencia, informó que las autoridades estatales, la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional han desplegado operativos especiales para localizar al responsable. Las investigaciones indican que los primeros casos habrían sido cometidos con armas de aire o balines; sin embargo, los indicios más recientes muestran características compatibles con proyectiles de arma de fuego calibre 9 milímetros, lo que representa una escalada significativa en el nivel de riesgo.
La Vía Atlixcáyotl es una de las arterias más transitadas de la zona metropolitana de Puebla, por donde circulan diariamente miles de automovilistas que se desplazan entre la capital, San Andrés Cholula y la zona de Angelópolis. Los reportes comenzaron a multiplicarse durante los últimos días de mayo, incluyendo vehículos particulares, unidades empresariales e incluso motociclistas que han observado destellos láser o escuchado impactos mientras transitaban por la vialidad. Algunos ataques han ocurrido a la altura de Osa Mayor, cerca de la Torre JV, en la zona de Angelópolis y el corredor de edificios corporativos. Las autoridades han evitado confirmar públicamente el punto exacto desde donde se realizan los disparos para no afectar las investigaciones.
Un aspecto preocupante es que, pese a la notoriedad mediática del caso, prácticamente ninguna de las víctimas ha presentado denuncias formales ante la Fiscalía General del Estado. La Secretaría de Seguridad Pública reconoció que existen reportes e indicios materiales de los ataques, pero la ausencia de denuncias dificulta integrar carpetas de investigación más sólidas contra el responsable. Mientras tanto, el presunto agresor continúa sin ser identificado.
Especialistas en seguridad advierten que cada nuevo ataque incrementa las posibilidades de una tragedia mayor. Un proyectil que impacte el parabrisas, provoque una maniobra evasiva a alta velocidad o alcance a un conductor podría desencadenar accidentes múltiples en una vialidad por donde circulan miles de personas diariamente.
Este noveno ataque reportado el domingo 7 de junio vuelve a evidenciar una realidad preocupante: pese a los operativos, las investigaciones y la atención mediática nacional que ha generado el caso, el “Tirador de la Atlixcáyotl” sigue actuando con aparente impunidad en una de las zonas más vigiladas y transitadas de Puebla.
En este contexto, resulta fundamental continuar impulsando soluciones integrales de movilidad que reduzcan la dependencia del automóvil y mejoren la seguridad vial. Proyectos como el cablebús o teleférico que se construirá en Puebla representan alternativas modernas y seguras para conectar zonas urbanas, disminuir el tráfico vehicular

