La reciente encuesta presentada por la Facultad de Mercadotecnia de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) acerca de la percepción ciudadana del proyecto Cablebús en Puebla ha generado debate en la esfera pública. El titular más difundido, “57.4% rechaza el Cablebús”, ha sido replicado por diversos medios; sin embargo, un análisis detallado de la metodología revela varios aspectos que cuestionan el alcance y representatividad del estudio.
El propio informe reconoce que se realizaron mil 590 encuestas y 127 entrevistas a profundidad entre marzo y abril de 2024, de acuerdo con el portal institucional upress.mx. Al comparar esta cifra con la población total de la Zona Metropolitana de Puebla-Tlaxcala, que supera los 3.1 millones de habitantes según el Censo de Población y Vivienda 2020, se observa que la muestra representa apenas aproximadamente el 0.05% del universo poblacional. Incluso si solo se considera la población del municipio de Puebla, que ronda los 1.7 millones de habitantes, la proporción alcanza únicamente el 0.09%.
A esta limitación cuantitativa se suma la inconsistencia en el número de cuestionarios reportados. Mientras la nota oficial de UPRESS menciona mil 590 encuestas, otros medios han citado mil 276 entrevistas aplicadas. Esta disparidad contribuye a la incertidumbre sobre la precisión y transparencia de los datos difundidos.
Cabe señalar que el estudio se define como “exploratorio y no probabilístico”, según lo reportado por medios locales como Reto Diario. En términos metodológicos, esto significa que los participantes no fueron seleccionados mediante procedimientos de muestreo aleatorio y, por lo tanto, los resultados carecen de validez estadística para ser extrapolados al conjunto de la población de Puebla. El ejercicio incluyó encuestas tanto presenciales como digitales en más de 260 colonias, pero no se ha transparentado cuántas correspondieron a cada modalidad ni los criterios para evitar la sobrerrepresentación de ciertos grupos sociales o ideológicos. Es bien sabido que las encuestas digitales tienden a concentrar la participación de sectores con mayor acceso a internet y presencia en redes sociales.
El contexto en el que se llevó a cabo la encuesta también resulta relevante. El proyecto Cablebús ha estado en el centro de la atención pública debido a protestas ambientales, campañas en redes sociales y una marcada polarización de opiniones. En este tipo de escenarios, los estudios de percepción pueden reflejar momentáneamente las narrativas predominantes, más que una opinión pública establecida.
Además, existen otros ejercicios de medición con resultados opuestos. Por ejemplo, una encuesta del Centro de Investigaciones Sobre Opinión Pública de la BUAP (CISO BUAP), difundida en marzo, reportó que el 64% de los poblanos tenía una percepción positiva del Cablebús y destacaba sus beneficios en movilidad y conectividad, de acuerdo con Oronoticias. Esta amplia diferencia sugiere que, lejos de existir una postura homogénea, actualmente se libra una disputa pública en torno al proyecto.
Especialistas en opinión pública coinciden en que una encuesta solo puede interpretarse adecuadamente considerando no solo el tamaño de la muestra, sino también su diseño, el margen de error, la distribución geográfica, los posibles sesgos y la transparencia en la metodología. Hasta la fecha, la UPAEP no ha hecho público el documento técnico completo ni la base de datos integral de su estudio.
En conclusión, presentar los resultados de este ejercicio académico como un reflejo absoluto de “la opinión de Puebla” constituye una sobreinterpretación estadística. La encuesta, por su naturaleza y metodología, tiene limitaciones importantes que deben ser consideradas al momento de analizar su impacto y relevancia en

