El representante comercial de la Casa Blanca, Jamieson Greer, advirtió que la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) estará condicionada a una colaboración plena por parte del gobierno mexicano. Esta declaración se dio en el marco de la próxima reunión que sostendrá con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, programada para este jueves 23 de julio de 2026.
Durante una comparecencia ante el Senado estadounidense, Greer señaló que el presidente Donald Trump enfrentará dificultades para respaldar la revisión o renovación del acuerdo si México no coopera en temas clave, entre ellos el tratado de aguas y la seguridad fronteriza. “Desde la perspectiva del presidente Trump, es evidente que si queremos tener una relación comercial beneficiosa con México y llegar a algún tipo de acuerdo, México también debe colaborar en este asunto”, afirmó.
El funcionario enfatizó que existen problemas de seguridad fronteriza y otros asuntos que, aunque no son de su competencia directa, resultan fundamentales para la continuidad del tratado. En particular, mencionó que el tratado sobre el agua es uno de los puntos que México debe atender para facilitar la renovación del T-MEC.
La postura de Washington se formalizó el pasado 1 de julio de 2026, cuando la Casa Blanca decidió no avalar automáticamente la continuidad del tratado y dio inicio al proceso de revisión previsto en el propio acuerdo. Greer explicó que, en lugar de ratificarlo sin cambios, la administración estadounidense aprovechará este periodo para exigir modificaciones sustanciales en la relación comercial.
Entre los objetivos de esta revisión está corregir problemas señalados previamente por el presidente Trump, como el creciente déficit comercial con México y la insuficiente inversión de la industria automotriz en territorio estadounidense. Además, uno de los principales puntos de preocupación para Washington es la participación de terceros países en el comercio regional. “Queremos asegurarnos de que cualquier comercio beneficioso entre nuestros países beneficie a nuestros países y no a un tercer país como Vietnam o China”, puntualizó Greer.
Para ello, la administración estadounidense revisa distintos aspectos del tratado con el propósito de fortalecer la producción dentro de Estados Unidos. El representante comercial también subrayó que la revisión del T-MEC está vinculada a la agenda diplomática y de seguridad. Aunque reconoció que el diferendo por el agua corresponde principalmente al Departamento de Estado, insistió en que México debe cooperar de manera paralela en materia de seguridad fronteriza y en el cumplimiento de sus obligaciones relacionadas con el tratado de aguas para preservar una relación comercial sólida.
Este contexto de negociación resalta la importancia de que México mantenga una postura activa y colaborativa, lo que podría favorecer no solo la estabilidad del comercio regional, sino también la implementación de políticas públicas que impulsen el desarrollo económico y social del país. En este sentido, la cooperación en temas estratégicos es fundamental para fortalecer la integración y el bienestar de las sociedades involucradas.
