El Tribunal de Enjuiciamiento dictó este viernes la sentencia de 56 años de prisión contra José María Sosa Álvarez por el delito de desaparición de persona en agravio de Paulina Camargo Limón, cuyo paradero se desconoce desde agosto de 2015. La joven desapareció tras acudir a una consulta médica el 25 de agosto de ese año, cuando tenía cuatro meses y medio de embarazo.
Al término de la audiencia, Rocío Limón, madre de Paulina, expresó que la resolución representa un logro importante para su familia y para la memoria de su hija y el bebé que esperaba. “Se logró hacer justicia para ella y para el bebecito, pero esto sigue siendo muy doloroso. Hoy puedo decir que valió la pena la lucha”, afirmó, reconociendo el apoyo constante de colectivos y amigos que han acompañado la búsqueda durante casi 11 años.
La desaparición ocurrió después de que Paulina acudiera junto con José María N., padre del hijo que esperaba, a una consulta médica cerca de Plaza Solé, en la colonia San Manuel. Tras no regresar a su domicilio, sus padres denunciaron su desaparición y las autoridades detuvieron a José María N., conocido como Chema, como principal sospechoso. Inicialmente fue sentenciado a 16 años de prisión por homicidio y aborto, aunque el cuerpo de Paulina nunca fue encontrado. Sin embargo, esa condena fue revocada y el acusado quedó absuelto de esos delitos tras recursos legales.
Rocío Limón subrayó que, a casi 11 años de los hechos, Paulina y su bebé continúan desaparecidos, pero la sentencia confirma la responsabilidad de José María Sosa Álvarez en la desaparición. “Mi hija continúa desaparecida y él es responsable de su desaparición. Hoy puedo decirlo sin temor; él es el responsable, como lo ha sido durante estos casi 11 años”, declaró.
Al concluir la audiencia, familiares de Paulina e integrantes de colectivos celebraron la resolución con abrazos, consignas y el sonido de tambores, reafirmando su compromiso para continuar la búsqueda y exigir justicia.
