FIFA investiga pancarta argentina sobre Malvinas tras semifinal del Mundial 2026

La FIFA inició una investigación para determinar si los jugadores de la selección argentina infringieron las normas al exhibir una pancarta con el mensaje “Las Malvinas son argentinas” después de su victoria en la semifinal del Mundial 2026 contra Inglaterra, partido que se disputó el pasado miércoles en Atlanta.

Este acto se produjo tras la remontada del conjunto sudamericano, que ganó 2-1 a los vigentes campeones, y que les permitirá enfrentar a España en la final programada para el próximo domingo.

La controversia surgió luego de que el gobierno británico solicitara una investigación formal sobre las celebraciones, en las que varios integrantes de la Albiceleste ondearon la pancarta en apoyo a los reclamos argentinos sobre las islas Malvinas, un territorio cuya soberanía ha sido motivo de disputa entre ambos países durante décadas.

Ayer por la mañana, la oficina del primer ministro británico, Keir Starmer, respaldó la petición de investigación y reiteró la postura del Reino Unido, que sostiene que la autodeterminación corresponde a los habitantes de las islas. Un portavoz de Downing Street afirmó: “Nuestra postura no ha cambiado. La autodeterminación reside en los isleños. Nuestro compromiso con las Malvinas jamás flaqueará”.

Un portavoz de la FIFA declaró que el Comité Disciplinario independiente está evaluando los informes del partido y las circunstancias para decidir si se tomarán medidas adicionales. Cabe recordar que en 2014 la Asociación del Futbol Argentino (AFA) fue multada con 39 mil dólares por una acción similar, cuando los jugadores exhibieron la misma pancarta tras un partido amistoso contra Eslovenia.

Durante todo el Mundial, los aficionados argentinos han expresado su apoyo a la causa con cánticos alusivos a las islas, lo que ha generado diversas reacciones internacionales.

Simon Weston, veterano británico de la Guerra de las Malvinas, expresó a The Independent su tristeza por la exhibición de la pancarta, calificándola como una falta de profesionalismo y madurez que, a su juicio, devaluó la victoria argentina. Weston destacó además el derecho de los habitantes de las islas a decidir su destino, subrayando que “eso se llama libertad; eso se llama democracia”.

Por su parte, el presidente de Argentina, Javier Milei, defendió el gesto de los jugadores como “válido y lícito”, y pidió no interpretar la acción como parte de la disputa diplomática entre ambos países. En entrevista con radio El Observador, Milei afirmó: “Un partido de futbol es un partido de futbol”, y recordó que tanto el entrenador Lionel Scaloni como veteranos de la guerra de 1982 habían expresado una postura similar antes del encuentro.

El mandatario argentino reafirmó el compromiso de recuperar las Malvinas por la vía diplomática: “Las Malvinas son argentinas, las vamos a recuperar y lo vamos a hacer en el plano diplomático”.

Asimismo, el centro de ex combatientes Islas Malvinas de La Plata agradeció a la selección por el gesto, señalando: “Gracias jugadores, cuerpo técnico y colaboradores. Las Malvinas son argentinas, como ustedes”.

La pancarta fue elaborada por un grupo de aficionados en Buenos Aires, quienes la pintaron en una sábana de hotel y la introdujeron al estadio de manera clandestina. Al término del partido, la arrojaron a la cancha envuelta en una botella de plástico, donde fue tomada por el jugador argentino Giovani Lo Celso, quien la desplegó.

Este episodio pone de manifiesto la persistencia de un reclamo histórico que, aunque genera tensiones, también refleja la pasión y el compromiso de la sociedad argentina con

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