La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México vinculó a proceso a Enrique “N”, sacerdote acusado de pederastia agravada en perjuicio de una adolescente de 17 años, por hechos ocurridos en la alcaldía Cuauhtémoc.
La investigación se inició tras la denuncia presentada el 4 de junio de 2026 por la madre de la menor. Según el testimonio, el 8 de enero la madre encontró en el teléfono celular de su hija conversaciones de contenido sexual con un contacto guardado como “Winnie Poo”. La adolescente identificó a Enrique “N” como el responsable, señalando que presuntamente la obligó a realizar actos sexuales en cuatro ocasiones.
Con base en entrevistas, dictámenes periciales, seguimiento técnico y otras diligencias, el Ministerio Público reunió pruebas suficientes para solicitar y obtener una orden de aprehensión. Esta fue ejecutada el 9 de julio en la alcaldía Cuauhtémoc por agentes de la Policía de Investigación.
Durante la audiencia celebrada el 14 de julio, la Fiscalía formuló la imputación y presentó los elementos recabados. La autoridad judicial vinculó a proceso a Enrique “N”, le impuso prisión preventiva y estableció un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria.
La organización Spes Viva, dedicada a la defensa de los derechos de la infancia, informó que el sacerdote detenido llevaba 25 años de ministerio y fue arrestado cerca de la parroquia San Martín de Porres. La agrupación criticó el silencio de la Arquidiócesis desde la aprehensión y exigió colaboración plena con las investigaciones, así como justicia, reparación integral y medidas para evitar la repetición de estos hechos.
Por su parte, la Arquidiócesis Primada de México confirmó que Enrique “N” pertenece a su institución, aunque señaló que no había sido notificada formalmente por la autoridad. Manifestó su disposición para colaborar y anunció que el cardenal Carlos Aguiar Retes ordenó iniciar una investigación previa conforme al derecho canónico y a los procedimientos del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
La institución religiosa aseguró que adoptará las medidas cautelares necesarias sin interferir en las actuaciones civiles. Además, expresó su cercanía con la adolescente y su familia, pidió respeto a la privacidad de la víctima y mantendrá reservada la identidad del sacerdote, en atención a la presunción de inocencia y el debido proceso. Recordó también que posibles casos de abuso sexual cometidos por ministros ordenados pueden ser reportados ante su Comisión para la Protección de Menores.
La Fiscalía de la Ciudad de México reiteró su compromiso para fortalecer la investigación de delitos contra niñas, niños y adolescentes. Enrique “N” deberá ser considerado inocente mientras no se determine su responsabilidad mediante sentencia judicial.
