La mayoría de los estados de Estados Unidos enfrentan un brote inusual de enfermedades gastrointestinales causadas por un parásito transmitido por alimentos, informó el martes la principal agencia de salud del país.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), se han registrado cerca de 7,000 casos confirmados o sospechosos de ciclosporiasis en 34 de los 50 estados. Esta infección es provocada por un parásito microscópico que se transmite al consumir alimentos o agua contaminados, generalmente productos frescos que no han sido lavados o cocinados adecuadamente.
Gwen Biggerstaff, subdirectora de la División de Enfermedades Transmitidas por Alimentos, Agua y el Medio Ambiente de los CDC, explicó que los síntomas incluyen diarrea explosiva, pérdida de apetito, fiebre y vómitos. Además, la Asociación Médica Estadounidense advierte que la infección puede derivar en un síndrome recurrente, en el que los síntomas desaparecen y luego reaparecen.
El aumento de casos comenzó en mayo y actualmente se investiga el origen del brote. Biggerstaff señaló que la cifra actual es “mucho, muchísimo más alta” que la registrada en años anteriores.
En Michigan, estado donde se concentra la mayoría de los casos, las autoridades sospechan que la contaminación provino de ensaladas y lechuga. Asimismo, la cadena nacional de comida rápida Taco Bell está siendo investigada por las autoridades sanitarias, según informó The Washington Post.
Este repunte ha reavivado las críticas hacia los despidos masivos realizados el año pasado por la administración Trump en las agencias federales de salud, que provocaron la salida de expertos y la reducción de una de las redes de vigilancia de patógenos transmitidos por alimentos en los CDC.
La situación subraya la importancia de fortalecer los sistemas de vigilancia y control sanitario para proteger la salud pública, especialmente en un contexto donde la seguridad alimentaria es fundamental para evitar brotes que afectan a miles de personas.