Después de más de 18 horas de alegatos finales, el Tribunal de Enjuiciamiento del Centro de Justicia Penal de la 11 Sur declaró culpable a José María Sosa por la desaparición de Paulina Camargo Limón, ocurrida el 25 de agosto de 2015. En ese momento, Paulina tenía 19 años y se encontraba en cuatro meses de embarazo.
Este fallo representa un primer acto de justicia para la familia Camargo Limón, que durante casi 11 años ha mantenido una búsqueda ininterrumpida para esclarecer el paradero de Paulina y exigir que el responsable fuera sancionado.
La audiencia de individualización de sanciones se llevará a cabo el próximo 17 de julio a las 13 horas, donde el tribunal determinará la pena de prisión que deberá cumplir José María Sosa, así como la reparación integral del daño.
Al salir del Centro de Justicia, Rocío Limón, madre de Paulina, agradeció el respaldo de familiares y amigos que permanecieron en un plantón frente al recinto para acompañar el desarrollo del proceso judicial. “Lo que él hizo, lo que le hizo a Paulina no estuvo bien; además, el bebé era su hijo. Gracias a todos por estar aquí”, expresó.
El proceso judicial ha sido largo y complejo. Inicialmente, la Fiscalía General del Estado imputó a José María Sosa, entonces expareja sentimental de Paulina, por homicidio doloso y aborto. En febrero de 2019 fue declarado culpable, y en 2022 un juez ratificó la sentencia con base en pruebas testimoniales, videograbaciones y una declaración del propio acusado, quien reconoció haber golpeado a Paulina y deshacerse de su cuerpo.
Sin embargo, en abril de 2024 un tribunal federal anuló esa sentencia al considerar que no existía el cuerpo del delito, debido a que los restos de la joven nunca fueron localizados.
Paralelamente, desde 2017 la familia promovió una nueva causa penal por desaparición cometida por particulares, amparada en la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Cometida por Particulares. Diversos recursos de apelación y juicios de amparo retrasaron el inicio del juicio oral hasta febrero de 2026.
Durante cerca de seis meses, los padres y familiares de Paulina enfrentaron nuevamente al acusado en cada audiencia, donde rindieron sus testimonios. Con el fallo emitido este martes 14 de julio de 2026, el tribunal reconoció la responsabilidad penal de José María Sosa por la desaparición de Paulina Camargo, un avance significativo para la familia en su búsqueda de justicia.
El caso de Paulina Camargo comenzó en 2013, cuando conoció a José María Sosa. Lo que inició como una amistad se convirtió en una relación sentimental que nunca contó con la aprobación de Rocío Limón, madre de la joven, quien desde un principio desconfiaba de él.
En mayo de 2015, Paulina descubrió que estaba embarazada. La noticia no fue bien recibida por Sosa, quien abandonó temporalmente el estado argumentando que necesitaba tiempo para pensar. Dos meses después volvió a contactarla y aseguró estar listo para hablar sobre su relación y el embarazo.
El 25 de agosto de 2015, Paulina acudió a una consulta ginecológica en una clínica de la colonia Jardines de San Manuel para conocer el sexo de su bebé. Al concluir la cita, a la que asistieron la joven, sus padres y José María Sosa, este le pidió conversar en privado. Aunque inicialmente se mostró renuente, Paulina aceptó reunirse con él en un café de Plaza del Sol.
Según la investigación, durante
