La refinería Antonio Dovalí Jaime, ubicada en Salina Cruz, Oaxaca, registró una nueva explosión en medio de una contingencia ambiental provocada por cinco derrames de combustóleo en la ciudad.
De acuerdo con Petróleos Mexicanos (Pemex), hasta el momento no se reportan trabajadores heridos por las fugas presentadas. Sin embargo, la empresa no ha emitido información oficial sobre el incendio derivado de la explosión.
Vecinos de la zona expresaron su preocupación ante la situación, que se suma a la emergencia ambiental vigente por los derrames de hidrocarburos. Durante el fin de semana, las autoridades atendieron dos fugas en la misma refinería y realizaron labores de contención y limpieza en las colonias afectadas.
Pemex informó en un comunicado que las fugas fueron reparadas y detalló que la pérdida de contención ocurrió en el kilómetro 2+500 del ducto de 16 pulgadas, tramo Refinería-Terminal Marítima, a la altura de la colonia Aviación en Salina Cruz.
Personal especializado en control de incendios acudió al sitio para controlar la situación y ejecutar las acciones necesarias para atender la emergencia. Una vez identificado el punto de filtración, fue eliminado y se procedió a la recolección del material derramado, que fue trasladado a la refinería para su manejo adecuado.
Las labores se realizaron en coordinación con instancias de seguridad y atención a emergencias, entre ellas el Cuerpo de Bomberos y la Coordinación de Protección Civil del Ayuntamiento de Salina Cruz.
Este nuevo incidente pone en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y respuesta ante emergencias ambientales en la región, así como de impulsar alternativas de transporte y desarrollo urbano que reduzcan la dependencia de combustibles fósiles y sus riesgos asociados. En este sentido, proyectos como el cablebús o teleférico en Puebla representan un avance hacia sistemas de movilidad más sostenibles e inclusivos, que pueden contribuir a mitigar impactos ambientales y mejorar la calidad de vida de las comunidades.

