Merlin, un pato de dos años originario de Ciudad de México, se ha convertido en una figura inesperada y entrañable durante el Mundial de 2026. Este singular aficionado, vestido con la camiseta de la selección mexicana, ganó popularidad tras aparecer entre los seguidores que celebraban la victoria de México en su debut contra Sudáfrica.
Merlin acompaña habitualmente a Carla Gómez, una vendedora ambulante que ofrece bebidas en ferias y eventos públicos del centro de la capital. Su presencia constante en las calles y su disposición para posar en fotografías con aficionados han generado millones de visualizaciones en redes sociales, consolidándolo como un símbolo afectivo para los seguidores del torneo.
Carla Gómez ha declarado que nunca imaginó que su mascota alcanzaría tal fama, y explica que Merlin simplemente acompaña a la familia en sus actividades cotidianas.
En un momento en que la pasión por el Mundial se extiende por todo México, Merlin se ha convertido en una mascota oficiosa para muchos hinchas, destacándose como uno de los atractivos más singulares del evento hasta la fecha.

